Un argelino en Lima y, a su derecha, sus dos Sánchez Mosqueteros

El Sahara y un mendicante cruzado peruano


 

Por Lic. Marco Aurelio

 

Vuelve a sus andanzas el malandro y falso periodista peruano, Ricardo Sánchez Serra. De pronto, el mendicante cruzado se lanza en una arremetida contra Marruecos instigando a sus cuates del “Consejo peruano de solidaridad con el pueblo saharaui” (Copesa).

La verdad, ni vale la pena dar cabida a las estupideces que cuenta el embustero y mitómano caballerete, repitiendo una y otra vez, en su habitual cacofonía de gruñidos como disco rayado, las consignas recibidas hace diez años de sus amos argelinos para, gratuitamente, agredir al Reino de Marruecos.

Lo gracioso en todo esto es que el alucinado “Caballero de la triste Orden de Malta”, se presenta como humanista defensor de derechos humanos en el Sahara (nunca en otra parte), pero al mismo tiempo disfruta descargando su incontenida ira de Cruzado y su furia nazi-fascista contra el país más pacífico del Magreb y con la civilización más refinada del Occidente musulmán.

Medalla del Copesa a un polisarista

Medalla del Copesa a un polisarista

Con su habitual desfachatez, el falso periodista acusa a Marruecos de ser “un país delincuente que corrompe a estados mediante la ´diplomacia del fosfato´ y soborna a políticos, periodistas e intelectuales para que desinformen sobre lo que ocurre en el Sáhara Occidental y ataquen a los saharauis y a Argelia”.

De verdad, hay que tener mucho morro para denunciar corrupción y sobornos siendo él, el más corrupto. Si las cosas fueran como pretende, por qué el lobista oculta sus viajes, por cuenta de la embajada argelina, tanto a Argelia como a Estados Unidos.

Dudo que entienda algo de moral, pero que sepa que, por ética profesional, aquellos periodistas que se aprecian y se respetan, aun cuando invitados, pagan su pasaje aéreo y se hacen cargo ellos mismos de sus gastos de hospedaje para no estar luego en deuda y no tener que rendir cuentas a nadie. ¿Acaso el escuálido falso periodista ha pagado sus pasajes? El embustero y tenebroso lobista no tiene la altura y la autoridad moral para criticar a nadie.

Hay otro grado de incoherencia intelectual, y suma y sigue porque en todo este enredo, lo patético es que el farsante complacido en la confabulación, que ahora se adjudica el calificativo de “analista internacional” dice haber disertado, el 17 de julio, sobre los “derechos humanos en el Sahara Occidental”, en el marco del 65 aniversario de la Federación de Periodistas del Perú (FPP).

Seguramente, éste debió ser todo un acontecimiento nacional e internacional ya que el show fue montado para celebrar las “Bodas de Platino” de la honorable Federación de Periodistas del Perú. Una “conferencia magistral” a cargo de un “analista internacional”, es un gran evento.

Ya ni las apariencias se guardan porque dicha actividad fue arreglada con el presidente de la FPP, Ángel Sánchez Dueñas quien no parece conformarse con dirigir a la honorable FPP y se apuntó por acompañar a Ricardo Sánchez Serra en el puesto de “vice” del “Copesa”, con el agravante de mezclar intereses legítimos de un gremio con espurios intereses de un lobista de la embajada de Argelia en Lima.

Nada que decir. Dios los cría, y ellos se juntan. A su vez, Sánchez Dueñas fue tentado por el diablo corruptor aunque no llegó a entregarle toda su alma ya que su viaje a Tinduf para ofrecer otra “conferencia” fue abortado en último momento. A los brutos burócratas de la embajada argelina en Lima se les había olvidado entregarle la visa correspondiente y la compañía española Air Europa no lo dejó embarcar por carecer del documento.

Angel sanchezEl presidente de la FPP protestó y amenazó con demandar a la aerolínea por no dejarlo “abordar el vuelo que lo llevaría a Madrid donde tenía previsto hacer un transbordo vía Air France con destino a Argel para luego desplazarse a los campamentos saharauis en Tinduf donde tenía programado ofrecer una conferencia sobre la libertad de expresión”.

¿Cómo no se le ocurrió al presidente de la FPP y vicepresidente del “Copesa” que el gran villano, pudo haber influido en la negativa de Air Europa y que la aerolínea española pudo haber caído también en las redes del “país delincuente que corrompe a estados mediante la ´diplomacia del fosfato´ y soborna a políticos, periodistas e intelectuales”?

Obviamente, para él como para el embrutecido y petulante Cruzado Ricardo Sánchez Serra, no existe reproche alguno a la angelical, glamorosa, amada, adulada y venerada dictadura cívico-militar de Argelia, la que paga el mercenarismo de unos y premia los servicios de otros.

 

5 comentarios

  1. Todo el mundo sabe que la monarquía marroquí violenta los derechos humanos del Pueblo Saharaui desde que invadió sus territorios, y que más de 80 países, entre ellos Perú, han reconocido a la República Árabe Saharaui Democrática, en virtud del derecho a la libre determinación de los pueblos, reconocido en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional. Lo verdaderamente ominoso es negar la realidad de los hechos, sea a título gratuito u oneroso.

    • Señor Segovia, Usted es libre de formular sus conceptos y opiniones en la forma en que lo hace. No los comparto pero los respeto. Le agradezco mucho que se haya expresado con intelectualidad porque no es lo mismo disentir que agredir e insultar sistemáticamente a un pueblo y a sus instituciones.
      Ignoro si realmente ha tenido la inquietud y la oportunidad de indagar sobre el fondo del conflicto artificial del Sahara, fuera de las versiones que hacen circular los separatistas y ciertos personajes que lucran con su supuesta solidaridad.
      Pero sepa que la cuestión no lo es sólo de una Monarquía. Lo es de todo un pueblo, de todos los partidos políticos, de todas las organizaciones sociales, de los intelectuales y artistas y de todos los gobiernos, sea de derecha, centro o izquierda.
      No habría sido nada fácil para un país como Marruecos, sin los escandalosos medios financieros de la vecina petrolera y gasera Argelia, aguantar durante cuatro décadas las feroces embestidas militar, diplomática y mediática, y salir con la cabeza en alto si no contara con esa unanimidad nacional. Es ahí donde han fallado todos los cálculos de la dictadura militar y militarista argelina y ésta es la verdadera muralla en que se han estrellado todos sus dardos.
      Sepa sobre todo que Marruecos no ha usurpado ningún derecho ajeno. El problema del Sahara fue creado por Argelia en contubernio con los residuos de la inteligencia militar española. Desde luego, cada cual sus motivos y motivaciones.
      Argelia porque quería que Marruecos se ahogue en el marasmo sahariano y dedique sus sinergias exclusivamente a atender este conflicto olvidándose de las cinco provincias marroquíes anexadas por Francia en 1952 a lo que era la “Provincia francesa de Ultramar”. No es pura casualidad que Argelia, que se constituyó como Estado por la primera vez en su historia en 1962, sea el país territorialmente más extenso de todo el continente africano.
      España por su parte, actuó por instinto de conservación logrando así evitar una indeseable reconciliación entre hermanos magrebíes y también que Marruecos deje de ejercer más presiones para recuperar los enclaves de Ceuta y Melilla, en el Norte del país.
      Lo “verdaderamente ominoso” en este juego de diversión son los grupos y personas que prestan oído, persisten y cobran por ello, a los gobiernos militaristas como el que reina en Argelia desde 1962.
      En cuanto a su referencia al reconocimiento de la virtual “república saharaui” por “más de 80 países, entre ellos Perú”, habrá que tener los ojos vendados para no ver que el mundo ha cambiado desde el fin de la Guerra fría y que de los 84 países que habían reconocido la supuesta “RASD”, 60 le han retirado el reconocimiento y seguramente otros lo harán el día en que dejen de ser dictaduras.
      Con atentos saludos le remito a artículos publicados al respecto en este mismo medio. Puede que le resulte de utilidad.

      M.A.

      Todos los “codos” son feos
      http://www.notilamar.com/2014/08/11/todos-los-codos-son-feos-4/
      Sobre el reconocimiento de la “republica saharaui”
      http://www.notilamar.com/2015/06/05/sobre-el-reconocimiento-de-la-republica-saharaui/

  2. AS SALAM ALAIKUM

    La Corte Internacional de Justicia emitió un dictamen que evidencia que la Monarquía Marroquí no tiene ningún derecho sobre los territorios del Pueblo Saharaui, lo cual puede verificarse en el Caso 61, página 137 de las publicaciones de dicho organismo internacional:

    http://www.icj-cij.org/homepage/sp/files/sum_1948-1991.pdf

    Más bien, la Corte Internacional de Justicia, reconoció al Pueblo Saharaui el derecho a la libre determinación de los pueblos, motivo por el cual ningún país en el mundo, reconoce soberanía de la Monarquía Marroquí sobre los territorios saharauis, y es entendible las razones por las cuales el Pueblo Marroquí se vea obligado apoyar los argumentos de su Gobierno Monárquico, toda vez que éste ni siquiera le reconoce el fundamental derecho de organizarse como una república, democrática y laica, lo cual constituye un régimen de esclavitud política. totalmente incompatible con las exhortaciones de El Noble Corán y la dignidad de un pueblo llamado a ser libre, causa que Alláh, alabado sea, defiende.

    • Ortega y Gasset: “En Marruecos, por el contrario, pervive una raza milenaria inserta al suelo patrio por raíces tan profundas que llegan a la prehistoria humana: no es un barrio bajo del mundo esta Berbería, bajo su fosca apariencia de pueblo irreductible”.

      Asalam Ou Alaykum

      Entramos entrando en un debate interesante querido Víctor Segovia. Se le agradece primero el saludo fraterno en el Islam, el de la paz “Asalam”. Pero preocupan al mismo tiempo ciertas expresiones suyas en su comentario, a mi modo de ver, sesgadas o infundadas, fruto, quiero pensar, de un desconocimiento de las realidades de Marruecos que de mala intención.

      Lo quiera o no, tendrá que admitir que al pueblo marroquí le asisten doce siglos de historia continua como Estado-Nación y que puede escoger libremente las instituciones que mejor le convienen y no requiere de la tutoría de nadie para hacerlo. Por lo tanto, ninguna lección tiene que recibir de nadie y le pido que considere los sentimientos de este orgulloso pueblo que se ha ganado el respeto universal.

      Y hablando de regímenes políticos, ¿cuántas “republicas” hay en este infeliz mundo que, ni por asumo se asemejarían al régimen de libertades individuales y políticas de las que se goza en Marruecos. Piénselo Señor Segovia, sin prejuzgar.

      Ciertamente, éste no es el tema que nos preocupa pero, como insiste tanto en nombrar a la “Monarquía Marroquí”, le voy a señalar un caso que parece interesarle mucho por la forma en que se le ve confundido: el de la “República” de los Ayatolás en Irán o quizás también el de la “República” de los generales en Argelia.

      Le aseguro querido Señor, que para el pueblo marroquí sería un insulto, una afrenta y una herejía, comparar su milenario sistema político con ese simulacro de “Repúblicas” dominadas una por la dictadura teocrática y otra por una junta militar. Por lo tanto, le ruego no confunda y no hable de más de lo que no sabe sobre la Monarquía marroquí.

      Insisto y le vuelvo a pedir disculpas. Jamás lograría entenderlo por muy buen conocedor que pueda ser del Islam y de los valores intrínsecos del islamismo. Y aunque no lo quiera admitir, Marruecos es el país musulmán más abierto a la civilización occidental y el más democrático entre todos los emergentes.

      Hay otro matiz intangible y no me cansaré de pedirle disculpas por reiterar que jamás llegaría a entenderlo por tratarse de algo que sólo los buenos musulmanes, los seguidores de los preceptos coránicos y de la tradición profética, saben valorar: el indefectible y sagrado lazo de la “Bei’a”.

      Los franceses la traducen por “Allégence”, los españoles por “Pleitesía”, pero ninguna traducción es fiel al verdadero sentido religioso del vocablo árabe. Aquí, le quiero recordar que los Monarcas de Marruecos son sujetos a la Bei’a que jamás se puede interpretar como cheque en blanco porque se renueva periódicamente.

      Precisamente, es ese lazo sagrado de la Bei’a el primero que reconoce la Corte de La Haya en su fallo de 1975 en relación al Sahara, al confirmar que en el momento de la ocupación española “existían entre dicho territorio y el Reino de Marruecos vínculos jurídicos”.

      Es lo que importa y eso basta. El resto sirve de adorno para justificar el acostumbrado pronunciamiento salomónico, de estos mismos que venimos viendo a lo largo de los años, para no dejar satisfecho a nadie, y que los peruanos acaban de experimentar, hace apenas unos meses, con el fallo sobre la frontera con Chile.

      Acuérdese Señor, que no nos estamos refiriendo a tiempos modernos sino al siglo 19. Por lo tanto no era ni la lógica, ni las leyes internacionales del siglo 21. España se apoderó del Sahara cuando Marruecos aún no se recuperaba del impacto de los dictados que le fueron impuestos por las potencias occidentales en la Conferencia de Madrid de 1880.

      Pero sí, hubo quien lo narró años màs tarde y éste no fue ni pro-marroquí, ni corrupto, ni sobornado. Se trata de José Ortega y Gasset. Al Señor Segovia, que parece estar volcado en el estudio de los textos, le remeto al “Especial para La Prensa”, artículo publicado por el joven intelectual español en el periódico de Buenos Aires el 11 de junio de 1911.

      Ortega y Gasset empieza diciendo: “Acabo de leer la obra más reciente, según creo, sobre Otto C. Artbauer, un austríaco joven todavía, que después de recorrer Oriente, ha penetrado por el imperio mogrebita (Marruecos) en todas direcciones, dueño del idioma. Hecho a andanzas, y en lo sustancial de sus juicios muy digno de crédito”.

      Advierto que no todo lo que se dice aquí le favorece a Marruecos y hay hechos de los que nos avergonzamos, pero contiene definiciones que harán reflexionar a muchos de los que hoy se afanan y ufanan en decir que el Sahara no es marroquí.

      Dice Ortega y Gasset: “Un dato basta para diferenciar absolutamente la historia y por lo tanto, el futuro” de Argelia y Túnez que “cayeron en el siglo XVI en poder de los turcos y durante dos siglos y pico de sometimiento perdieron su originalidad étnica, su dignidad de raza virgen, su sensibilidad de pueblo autóctono”.

      “En Marruecos, por el contrario, pervive una raza milenaria inserta al suelo patrio por raíces tan profundas que llegan a la prehistoria humana: no es un barrio bajo del mundo esta Berbería, bajo su fosca apariencia de pueblo irreductible”.

      Esto escribió el lùcido intelectual español hace más de un siglo y ponga bien atención Señor Segovia en lo que viene porque puede ser el Cuid de la cuestión: “esto significan los otros tres grandes poderes que durante los últimos años integraban el imperio (marroquí): el sultán, el jerif de Wasan al norte (Rif-Chebalas) y el gran santo del sur (Sahara), Ma el Ainin, personaje semifabuloso, viejo de cien años”.

      Hay que admitir que a finales del Siglo 19, Marruecos había bajado las guardias y lo dicho por el Filósofo y ensayista español viene a confirmar un hecho histórico y al mismo tiempo a rebatir las teorías conspirativas de aquellos que siguen persiguiendo el sueño colonialista de crear una entidad fantoche en el Sur de marruecos: Siempre que habla de la región del Sahara, el autor se refiere al Sur de Marruecos. En ningún momento alude a la existencia de un pueblo independiente.

      El exponente de la “razón vital” lo resume todo ben pocas palabras: “Las cláusulas del acta de (la Conferencia de) Algeciras (1906) donde se sienta el derecho de las potencias a intervenir con sus tropas cuando al sultán no basten las suyas para reducir las tribus a buena policía, es una burla de mal gusto con que tapa su voracidad el gargantúa europeo”.

      “En el Imperio de marruecos”, añade, “Quiten ustedes todo el Norte, desde el (rio) Muluya hasta Tetuán, es decir, todo el país montañoso habitado por los rifeños y chebalas, quiten Uds todo el sur (Sahara), donde manda el Ainin, quiten Uds el Atlas medio, donde no manda más que cada cual en su albornoz.¿qué queda? Queda la costa atlántica donde hace diez años gobiernan los cónsules de las potencias”.

      Esto es lo que habían logrado las potencias europeas en las Conferencias de Madrid y Algeciras. Y esto es lo que pretenden los dictadores vecinas y sus lacayos en otras partes del mundo.

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