Cuba en el desierto

Sahara: la dañina actitud de Cuba


Por Hassan Achahbar
La irresoluta actitud del gobierno cubano en como relacionarse con Marruecos y el trato informativo que su agencia oficial Prensa Latina sigue dando a la cuestión del Sahara reflejan un pensamiento dubitativo de un régimen incapaz de asumir el presente y las frustraciones del pasado.

El castrismo no repara en los perjuicios que su actitud alienada ocasiona a una relación sana y madura, por culpa de un vicioso alineamiento sobre la política belicosa de Argelia, permitiendo al ahogado separatismo saharaui seguir respirando en los fangales del continente americano.

No se está exigiendo que Cuba, al pretender ser amiga de las partes, juegue el papel de facilitador en el conflicto del Sahara, que es lo que correspondería. Solo se le pide cordura, un mínimo de sentido común y de responsabilidad para no seguir tensando las cosas y transando como viene haciendo hasta hoy.

Por no tener La Habana este gran gesto, me reafirmo en la idea de que el gobierno cubano no ha sido sincero cuando acudió a la firma del comunicado de Nueva York el 21 de abril. Por la misma razón pienso que La Habana y Rabat deben volver a sentarse y retomar las conversaciones, en serio, sobre la naturaliza y el tipo de relaciones que ambos gobiernos desean retejer, recomponer y perpetuar.

El cineasta español José Luis Garci diría que después de tantos años de desencuentros, es dramático “Volver a Empezar”. Pero todo tiene arreglo cuando existe la buena voluntad, aunque por lo pronto, se nota que pasado el efecto del primer anuncio, en los cuatro meses que van desde aquel 21 de abril, Cuba no ha sido capaz de avanzar un palmo en la dirección señalada y expresar un gesto de su buena disposición.

Todo lo contrario, da la sensación de que a La Habana o no le interesa o no le conviene una relación sana con Marruecos y que los cubanos están mirando siempre hacia el lado equivocado hurgando en el mismo basurero saharaui como una dolorosa obsesión por entretener una miserable mentira.

Marruecos le ha extendido una mano amiga al castrismo pero una vieja meretriz de vidriera llamada Prensa Latina hace como que no se entera y solo piensa en rendir cuentas a terceros. A menos que se cambie esa actitud arrogante, Cuba no estaría a la altura ni preparada para entablar relacionarse de amistad y respeto con Marruecos. Conviene pues, esperar mejor definición de la tendencia.

 

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Plugin creado por AcIDc00L: key giveaway
Plugin Modo Mantenimiento patrocinado por: posicionamiento web