Evo Morales y Álvaro García Linera, la fórmula presidencial boliviana desde 2005

Bolivia: Marruecos siempre solidario


Por Hassan Achahbar

Un avisado político boliviano, Álvaro García Linera, compañero de fórmula del depuesto presidente indígena Evo Morales desde 2005, describe en los siguientes términos la onda expansiva del odio que vuelve a apoderarse del país andino y la desatada cacería al indio, con amenazas, agresiones, incendio de propiedades, saqueos, secuestros y asesinatos:  

“Como una espesa niebla nocturna, el odio recorre vorazmente los barrios de las clases medias urbanas tradicionales de Bolivia. Sus ojos rebalsan de ira. No gritan, escupen; no reclaman, imponen. Sus cánticos no son de esperanza ni de hermandad, son de desprecio y discriminación contra los indios. Se montan en sus motos, se suben a sus camionetas, se agrupan en sus fraternidades carnavaleras y universidades privadas y salen a la caza de indios alzados que se atrevieron a quitarles el poder”. https://www.celag.org/el-odio-al-indio/

Visto desde esta perspectiva, asombra la ligereza y la forma en como algunos medios abordan el tema boliviano dando prueba de una inmadurez perceptiva de los graves acontecimientos que sacuden al país sudamericano y un desprecio a su pueblo amerindio.

Hoy, Bolivia vuelve a ser foco de atención y centro de noticias en el continente y blanco de reprimidas apetencias y vejaciones racistas, todo fuertemente promovido desde distintos ámbitos locales y extranjeros, con estímulos públicos y privados, desde los tiempos de la dictadura del general Banzer y los sucesivos gobiernos militares.

Ni duda cabe que el depuesto presidente indígena cometió muchos errores durante sus tres mandatos consecutivos, el peor de ellos siendo el de no acatar el veredicto de las urnas cuando en febrero de 2016 su pueblo votó, soberanamente y en plebiscito, “NO” a la reelección indefinida, propinando la primera derrota electoral al cacique.

Pero, de ahí a afirmar que Evo Morales gobernó como “dictador” y “racista” o que no desarrolló o no pacificó al país, resulta inexacto y, por lo menos, algo asombroso. A lo sumo se le puede discutir esa tentación cacical de querer retener el poder más allá del fin de su tercer mandato en enero de 2020.

Es notorio que el humilde indígena, convertido por la gracia de su adorada Pacha Mama en el más respetable entre los respetables caciques del país, se alzó con la presidencia de la Republica no tanto por méritos propios como por los tropezones de una clase política miope, esclava del poder absoluto y víctima de voraces intereses de clase e insaciables ambiciones.

Por ello, irritan las actitudes de aquellos grupos o personas que se regocijan, no solamente por la suerte reservada al presidente caído, sino que tampoco se paran a reflexionar acerca de cuál sería el futuro de todo un pueblo, primero sojuzgado por la dolorosa colonización española, luego por las sangrientas dictaduras y ahora por el rebrote del racismo blanco.

Evo Morales, si bien gobernó como típico cacique indio, lo hizo sin complejos, obrando con mucho tino y ciertamente, mejor que la mayoría de líderes de la región. Las cifras hablan por sí mismas y de la manera más elocuente. Están por ejemplo los logros en materia de crecimiento económico sostenido, de afianzamiento de las instituciones, y de desarrollo cultural y social, especialmente la reducción de las desigualdades sociales, de los niveles de pobreza extrema y del analfabetismo rebajado a su mínima expresión.

Pese a todos estos avances, el llamado “Estado Plurinacional” de Bolivia, organizado en 10 Departamentos autónomos, está, hoy, sumido en una grave crisis política y racial que recuerda los viejos tiempos de las dictaduras militares en las décadas 60 y 70. El detonante ha sido el resultado incierto de las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, cuando Evo Morales se autoproclamó reelecto para un cuarto mandato y la oposición mayoritariamente blanca denunció fraude y exigió su dimisión.

En lo que a Marruecos respecta, es obvio que Evo Morales ha sido insensible ante sus justos y reiterados reclamos para el cese del apoyo político brindado por La Paz a los separatistas saharauis del Frente Polisario. En este sentido, nadie puede negar que el cacique obró bajo la presión del Eje del Mal Argelia-Cuba-Venezuela, alineándose ciegamente sobre la posición de la dictadura cívico-militar de Argelia y dejándose llevar por las simpatías ideológicas e influir por un entorno hostil a los intereses del Reino.

Desde esta perspectiva, Evo Morales ha sido irrespetuoso e injusto con el pueblo marroquí y es evidente que su renuncia a la presidencia no hará sino apretar aún más el coto al separatismo saharaui en América Latina. Pero aun así, lo que está sucediendo hoy en Bolivia nos conmueve a todos y por muy insensatos que hayan sido los gobernantes bolivianos con respecto a los altos y sagrados intereses de Marruecos y por ningún otro motivo, pretexto o circunstancia, los marroquíes se alegran por las desgracias del pueblo boliviano.

Hoy más que nunca, Bolivia está amenazada por intereses ocultos y tendencias separatistas, manifiestas con absoluta claridad en los Departamentos de Santa Cruz de la Sierra, Beni y Pando (fronterizos con Brasil) así como en la histórica Tarija (limítrofe con Argentina).

Las cuatro regiones autónomas representan el 70% del territorio boliviano y son las más ricas del país en hidrocarburos (Bolivia posee las segundas reservas probadas de gas natural en el continente detrás de Venezuela, el 80% de ellas en Tarija), además de diferentes minerales, agricultura y acuíferos.

Ya antes de la promulgación de la constitución de 2010, dichos Departamentos, en permanente desafío con la autoridad central, habían aprobado su respectiva independencia vía referéndums y con adhesiones de más de 80% de los votos a favor.

Es obvio que en tales circunstancias, lo lógico y lo sensato, desde cualquier punto de vista, Bolivia jamás debió galantearse tirando flores a los separatistas saharauis y dardos envenenados a Marruecos. “El que tiene el tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino”, manda el dicho popular.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Plugin creado por AcIDc00L: noticias juegos
Plugin Modo Mantenimiento patrocinado por: posicionamiento web