Marruecos-Chile: ¿cuál es el interés de una Fundación América Latina-África?


Por Hassan Achahbar

La embajada de Marruecos en Chile y un grupo pluridisciplinario chileno anunciaron el pasado fin de semana la creación de la “Fundación América Latina-África siglo XXI”, apelativo atractivo que suena a “Socialismo del siglo XXI” defendido por el chavismo.

Si bien nadie duda de la seriedad de los chilenos, habrá sin embargo que analizar en detalle los objetivos de la nueva entidad y el perfil de quienes integran su directiva para ver si se ajusta a la realidad o se trata de una más entre tantas ONGs ya en desuso.

Cabe recordar al respecto que a mediados de la pasada década varios gobiernos impulsaron, desde las más altas esferas del poder, la creación de organizaciones birregionales tales como ASPA (Sudamérica-Mundo Árabe, 2005) o ASA (Sudamérica-África, 2006) que fracasaron estrepitosamente, igual fracasó la Organización Iberoamericana.

La experiencia muestra pues que no sirven las grandes agrupaciones, por lo cual era preferible y mucho más acorde con la realidad, circunscribir las pretensiones de los promotores de la anunciada fundación a dar un alto contenido a la cooperación entre Chile y Marruecos.

Entidades solo de membrete ya existen y no tiene sentido agregar otra ONG a la “Ubuntu África Chile” que preside desde el día de su creación hace una década el congolés Prince Isemwami Nzanzu.

No es delito y tampoco es un delirio de grandeza pretender generar grandes expectativas a nivel de dos países, siempre y cuando se tengan las condiciones necesarias. Pero ampliar dichas expectativas a dos continentes sin contar con suficientes herramientas complica las cosas.

Una cosa es querer y otra es poder. ¿Cuál es pues el interés de crear una “Fundación América Latina-África”? Sobre todo porque no compete a altruistas llevar a cabo una empresa de las características de la pretendida organización birregional, sin generar previamente un debate y suficientes consensos y contar con los medios adecuados.

Por lo tanto, choca la forma en que los promotores de la “Fundación América Latina-África siglo XXI” se han dejado llevar al punto de caer en una asombrosa confusión de conceptos geográficos. Llama la atención la obsesiva referencia a “Centroamérica” creando una distorsión indigna de atribuir a profesionales de la educación con la calidad intelectual y el comprobado compromiso de los chilenos.

Una de las misiones que tendrá la recientemente creada Fundación será fortalecer la colaboración entre ambas naciones y transformarlas en las plataformas de acceso para los países de “Centroamérica y África”, se arenga en algunos medios.  

En este mismo sentido se expresó el chileno Álvaro Rojas, rector de la Universidad de Talca y flamante presidente nombrado de la nueva fundación. Dijo Rojas que la entidad que preside “tiene como fin dialogar y desarrollar una serie de iniciativas para que nuestras culturas puedan acercarse, para que podamos conocer ese mundo maravilloso que nos abre Marruecos, que es la puerta de entrada de África y nosotros hacer lo mismo respecto de Centroamérica”.

También la embajadora Kenza Al Ghali cree “necesario fortalecer nuestras relaciones llevándolas a madurar en una especie de Think Tank, más amplio y abierto a la participación de otros estados, pero también de otras miradas respecto del mundo que queremos seguir construyendo y por eso hemos convocado a intelectuales de Chile y Centroamérica para trabajar juntos en este desafío”.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Plugin creado por AcIDc00L: bundles
Plugin Modo Mantenimiento patrocinado por: posicionamiento web