Jure Vallejos (d) saluda al canceller Euclides Acevedo el 6 del presente mes

Marruecos: urge rever la estrategia diplomática profesionalizada en Latinoamérica


Por Hassan Achahbar

Es imperativo para Marruecos rever para actualizar, de forma urgente e inmediata, su política latinoamericana, teniendo en cuenta los vertiginosos cambios acaecidos durante la presente década en varios países y regiones del subcontinente.

Eso reclamé, en nota del 22 de enero de 2019 y, hoy, vuelvo a reincidir en la reivindicación de una perentoria y urgente actualización del accionar diplomático profesionalizado en Latinoamérica, ahora más que nunca, sobre todo a raíz de la decisión del Perú de reanudar los lazos con la virtual República saharaui.

No es necesario echar a remover heridas del pasado para entender que los causantes de los continuos tropezones de Marruecos en Latinoamérica son el reflejo del descuido y del mal manejo por parte de la mayoría de las representaciones diplomáticas en la región, unas sin inspiración individual o colectiva y otras incapaces de formular iniciativas o, peor aún, de prevenir situaciones bochornosas como la sufrida el 8 de septiembre en el Perú.

El abandono, literalmente, la desatención y el descuido de los temas latinoamericanos por Rabat, dura desde el día en que Saadeddine El Othmani, asumió la titularidad del ministerio de exteriores sin tener palo ni madera de diplomático, sin preparación para el cargo y sin aptitudes para su ejercicio.

Si bien es innegable que, en los últimos años, se han registrado algunos pasos positivos como en los casos de Bolivia, El Salvador y Guyana, -que de ninguna manera son atribuibles al trabajo de las embajadas establecidas en la región-, también es cierto que la diplomacia marroquí no ha sabido rescatar otras plazas emblemáticas como Montevideo (Uruguay), Quito (Ecuador) y Managua (Nicaragua), las tres perdidas entre 2005 y 2007, así como Panamá, cedida en 2014, y ahora de Lima (Perú).

Casos alucinantes de mal manejo

No es momento de repartir culpas, que de ellas nadie se libra, mucho menos la diplomacia marroquí en Latinoamérica. Partiendo del cúmulo histórico de errores, citaré dos ejemplos lejanos y uno no tanto, de mal manejo de los asuntos de Marruecos en Latinoamérica. Primero están los inexplicables casos de los ex-cónsules honorarios en Montevideo y en Asunción, respectivamente Juan Carlos López Mena y Antonio Juan Bautista Vierci.

El empresario naviero argentino-uruguayo López Mena acabó dando al traste con su defensa de los legítimos intereses marroquís en Uruguay cuando más se necesitaba su ayuda frente al clan de los llamados “ministros argelinos”, los titulares de exteriores Reinaldo Gargano, de interior José Días y de ganadería, José Mujica, que el 25 de diciembre de 2005 inclinaron la balanza a favor de Argelia, durante el primer gobierno del socialista Tabaré Vázquez.

En enero de 2006, López Mena movilizó su equipo de asesores en imagen para intentar revertir la situación creada, un mes antes, por el reconocimiento por Uruguay de la virtual República saharaui. Trajo hasta Buenos Aires una decena de empresarios uruguayos para un almuerzo de trabajo con el ministro marroquí de asuntos exteriores, Mohamed Benaïssa. También invitó al alcalde de la ciudad fronteriza de Colonia, Walter Zimmer, y al mismísimo embajador uruguayo en Argentina, Francisco Bustillo, este último, casualmente, es hoy ministro de relaciones exteriores.

Durante el encuentro, los empresarios uruguayos lamentaron la “decisión precipitada” de su país y prometieron transmitir las inquietudes de Marruecos y trabajar para “desbloquear la lamentable situación”. Tiempo después, se supo que López Mena desapareció del radar marroquí por un supuesto altercado. 

El otro caso, igual de patético, ha sido el del ex-cónsul honorario en Paraguay, Antonio Juan Bautista Vierci, que se dio de baja del cargo también por un supuesto incidente registrado a mediados de enero de 2006. El empresario, uno de los más grandes de su país, es propietario de su propio Jet para sus desplazamientos y dueño de varios medios de comunicación como Telefuturo, Radio Monumental y el diario Última Hora.

Molesto, Vierci se negó primero a acompañar al ministro Mohamed Benaïssa durante su visita a Asunción en enero de 2006 y reincidió, el 18 de mayo del mismo año, al declinar asistir a la ceremonia de entrega de las cartas credenciales de la embajadora concurrente en Asunción, Farida Jaïdi, al entonces vicepresidente de la República, Luis Castiglioni.

Lo dramático de la situación es que no se trata de casos aislados. A Vierci le remplazó en 2009 el empresario sirio-libanés, Jorge Salomón Jure Vallejos, nombrado por orden del ministro de asuntos exteriores, Taieb Fassi-Fihri, y acreditado en Paraguay por el Canciller Héctor Lacognata y el propio presidente Fernando Lugo. Cuando el sustituto de Lacognata, el izquierdista Jorge Lara Castro restableció las relaciones con la presunta RASD en 2011, Jure Vallejos acompañó los esfuerzos desplegados por Marruecos para que Paraguay reconsidere su decisión, objetivo logrado apenas asumió la presidencia de la República el también empresario Horacio Cartes (2013-2018).

Fruto de todos esos esfuerzos, Marruecos anunció, en noviembre de 2015, la apertura de su primera embajada residente en Asunción. Jorge Salomón Jure Vallejos fue mantenido en su rango de cónsul honorifico durante cuatro años más, pero a mediados de 2020, se le notificó el “cese” sin previo aviso y sin mediar justificación alguna.

La notificación de su “cese” le llegó a través de un escrito firmado por el embajador en Asunción. Por lo que se pudo averiguar, el documento no lleva la firma del ministro marroquí de Asuntos exteriores y tampoco tiene registro de entrada en la cancillería paraguaya, por lo cual, a ojos del gobierno de Asunción, Jure Vallejos sigue siendo cónsul Honorario de Marruecos. Casualmente también, quien asumió la cancillería paraguaya el pasado mes de enero, el embajador Euclides Acevedo, es un viejo amigo de la familia Jure.

En ese largo suma y sigue de errores, tampoco deja de sorprender la forma en que fue encasillado el historiador, escritor y periodista paraguayo Luis Agüero Wagner, autor de la obra “Sahara Marroquí más allá del Sahara Occidental” y amigo comprometido con Marruecos. Pese a todo, Luis Agüero sigue fiel a su compromiso ante sus lectores y los miles de seguidores en las redes sociales. Es así como retribuimos y como perdemos amigos, y así nos va.

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